22.2.09

Paris y yo andubimos lentamente, con desaliento hasta nuestro hogar. Luego, pensando en paris y mi amor por él, me introduje bajo las suaves sábanas de lino, notando su fría caricia en mi espalda le tendí los brazos.
-Ven amor mío -dije- burlémonos del enemigo.

Gente no-timida

20-4-2010

Descubrime