26.2.09

Su beso era mucho más dulce que ninguno de los que habia probado jamás ¿era porque se me habian negado por mucho tiempo o acaso Afrodita habia aumentado su dulzor? Miré a los rincones de la habitación por el rabillo del ojo, pero no vi nada. Ella se habia desvanecido. Aquel, en ese preciso momento, era enteramente un amor nuestro, un deseo permanentemente nuestro. Me aferré a él y juré que nunca dejaría que nada nos separe.

Gente no-timida

20-4-2010

Descubrime