30.11.09

Siempre tuve un defecto, no se decir que no y pasadas las cuatro mi cara era un error. Entrancado como un idiota fui con el moño en la cabeza buscando en esos brasos el calor para poder sobrevivir a la agonía de la noche, a la desdicha de sentirme un mercenario del alcohol.

Gente no-timida

20-4-2010

Descubrime