- Yo no quise lastimarte, solamente te dije que no, no estarás acostumbrada a sentirte rechazada, perdón, ok fue sin querer. Yo no quise caminarte y llego el momento de correr, hay que salvar el alma, pero con calma vas a poder. Cuantas veces me dijeron que no a mi y sobreviví, dame la mano y veni que te enseño a perder.