La mirada que Marcus Archer clavo en Tara estaba otra ves cargada de veneno. Ella no comprendia en que lo habia ofendido, pero pronto dejo de preocuparse, pues Moses la tomo de la mano. -ven- dijo suavemente. Ella penso que las piernas no soportarian su peso. Mucho despues quedo tendida junto a el, con el cuerpo bañado de sudor y los nervios aun sacudidos por espasmos incotrolables. Cuando pudo volver a hablar, susurro: -Nunca he conocido un hombre como tu. Me enseñas cosas de mi misma que ni siquiera sospechaba. Eres mago Moses Gama. ¿Como sabes tanto sobre la mujer?
El rio suavemente. - Ya sabes que podemos tener muchas esposas. Si uno no puede mantenerlas contentas a todas al mismo tiempo, la vida se vuelve una tortura. Hay que aprender.
-Y tú, ¿Tienes muchas esposas?
-Todavía no -respondio el- pero algun dia...
-Las odiare a todas-.
-Me desilucionas- dijo el -los celos sexuales son una emocion europea tonta. Si los detectara en ti, te despreciaria.
-Porfavor- rogo ella, en voz baja-, no me desprecies jamás.
-Entonces no me des motivos mujer- ordenó el.
Tara comprendio que estaba a sus ordenes.
Furia, Wilbur Smith