Todo lo que hacía ese día me salía muy mal, despierto y no te escucho. La sonrisa me dice ¿qué va? El agua de la ducha ya no puede estar más fría; quiero volver a sentir, escuchar sólo tu voz. Que me diga aquello que todas las mañanas repetía en sueños. Salgo, te busco, me asusto, te vuelvo a buscar corriendo a contracorriente. Sentir que no te encuentro entre tanta gente que viene, que corre... Te vuelvo a buscar a contracorriente. Me trago mis palabras y vuelvo a la ducha.