4.5.10

Tenían razón mis amantes en eso de que, antes, el malo era yo con una excepción: esta vez yo quería quererla querer y ella no. Así que se fue, me dejó el corazón en los huesos y yo de rodillas.Tanto la quería que tardé en aprender a olvidarla, diecinueve días y quinientas noches. Dijo hola y adiós y el portazo sonó como un signo de interrogación.

Gente no-timida

20-4-2010

Descubrime