Me muero por abrazarte y que me abraces tan fuerte, me muero por divertirte y que me beses. Me voy perdiendo en tu aroma, me voy perdiendo en tus labios, que se acercan susurrando palabras que llegan a este pobre corazón. Me muero por explicarte lo que pasa por mi mente, me muero por intrigarte y seguir siendo capaz de sorprenderte, sentir cada día ese flechazo al verte.