29.8.10

En un café se vieron por casualidad cansados en el alma de tanto andar. Ella tenía un clavel en la mano, él se acercó le preguntó si andaba bien y la llevó a caminar por Corrientes. Miren todos, ellos solos pueden más que el amor y son más fuertes que el olimpo. Se escondieron en el centro y en el baño de un bar sellaron todo con un beso. Durante un mes vendieron rosas en la paz, presiento que no importaba nada más y que entre los dos juntaban algo. No sé por qué pero jamás los volví a ver. Él carga con 11 y ella con 6, y si reía él le daba la luna. 

Gente no-timida

20-4-2010

Descubrime