Hasta acá me trajo el viento y la soledad; hasta acá vine tranquila, sabiendo esperar, hasta acá nunca he querido, hasta acá nunca he querido volver para atrás. Hace rato que te miro y tus ojos me ven, hace tiempo que te espero pero sin saber y aunque recién te conozco ayer te busqué. Cada calle que camino me dice quien soy, cada lágrima que bebo me saca el dolor y aunque nadie me recuerde, yo puse mi voz.