Juegan los momentos. Heridas sin palabras, heridas con palabras sin apenas decir nada, apenas dices nada y nada es suficiente. Y yo si tu no estas ya no se estar. Perdóname si alguna vez te hice llorar ojos de cielo, perdóname si alguna vez robe de tus labios un te quiero. Sigo tus pisadas aunque a veces me pierdo, me pierdo en mil preguntas y siempre acabo huyendo.