18.10.10

Voces, sólo voces, como ecos,
como atroces chistes sin gracia;
hace mucho tiempo escucho voces y ni una palabra.
Mis ojos maltratados se refugian en la nada
y se cansan de ver un montón de caras y ni una mirada.
Una nueva noche fría en el barrio,
los tranzas se llenan los bolsillos,
las calles son nuestras aunque el tiempo diga lo contrario
y los sueños no soñados
ya se amargan la garganta y se callan
y eso casi siempre (o siempre), les encanta. 

Gente no-timida

20-4-2010

Descubrime