Todo lo que no nos dimos, todas las caricias mal rimadas vienen de arrebato a desteñirme el corazón y en el trabalenguas de mi soledad soy ambidiestro para todo menos para olvidar. ¿Cómo se entierran amores que no paran de respirar? Deshojando las cenizas de este amor soborno a mi lengua para no nombrarte más. No me jures “yo te quise de verdad” que la verdad siempre muerde si no la mimás un poco.