22.1.11


Sigilosa al pasar, esa loba es especial, mírala caminar. En el ardor de una noche romántica mis aullidos son el llamado, yo quiero un lobo domesticado. Por fin he encontrado un remedio infalible que borre del todo la culpa, no pienso quedarme a tu lado mirando la tele y oyendo disculpas. La vida me ha dado un hambre voraz y tu apenas me das caramelos, me voy con mis piernas y mi juventud por ahí aunque te maten los celos. Tengo tacones de aguja magnética para dejar a la manada frenética. Llevo conmigo un radar especial para localizar solteros, si acaso me meto en aprietos también llevo el número de los bomberos, yo sé lo que quiero: pasarla muy bien y portarme muy mal en los brazos de algún caballero
Cuando son casi la una la loba en celo saluda a la luna, duda si andar por la calle o entrar en un bar a probar fortuna. Ya está sentada en su mesa y pone la mira en su próxima presa, pobre del desprevenido que no se esperaba una de esas.

Gente no-timida

20-4-2010

Descubrime