Peor que sentirse mal es no sentirse. Y ya no siento. Yo estaba sufriendo por el primer amor no correspondido de mi vida (como si existieran los amores correspondidos). Una sola palabra hubiese bastado para salvarme. Una sola. Una llamada, una caricia, algo. Un indicio de preocupación, de que te importaba.
Chubasco - Cielo latini