Cuando la cerveza se calienta demasiado, el cenicero esta lleno y el paquete vacío, pierdo la cabeza y me siento un desgraciado. Traté de que el corazón no me diera explicación para no derramar lágrimas en tu honor. Ya no deshace el sommier aquel amor tan fugaz que en ese cuarto de hotel se declaraba inmortal.