En unos ojos perdidos viven ojeras sin maquillar y en este roto destino mi alma se fue moviendo a otro lugar. Eso que ves también soy yo, el vacío que deja la noche y la desilusión. Si ésta tormenta dejó solo tristeza, si este silencio me aturdió la cabeza, ya me ganó la depresión por knock out y las noches de insomnio violentas me quieren matar. Estoy buscando y está todo perdido, soy una huella en el camino del olvido y en Buenos Aires se complica más.