Vivias lejos, nunca supe bien. Si tenias nombre, me lo olvide. Son las cinco y Palermo tiene poco que contar, en casa hay dos vinos si prometes que no te enamoras.
Subimos a un taxi fantasma, asomaban los hilos del sol. Otra noche, otra almohada lejos del nido y yo sin caparazón. Siempre esta pata de palo fue mas zorra que mi corazón y esta jodido mojarle una oreja a la soledad. Por ser de estreno el asunto no estuvo tan mal, no hay besos campeones en un primer round. Despues nos dormimos, creo que ni te abrasé. Afuera llovía como la penúltima vez; junto los vidrios en un vaso mientras desayunas un papel y planeamos un viaje a Gesell que jamas vamos hacer. Siempre este parche en el ojo, fue mas lejos que mi corazón.