11.1.12

Pero ahora ¿cómo se hace, cómo saco esto de acá? ¿Cómo empiezo de nuevo? ¿Cómo perdono? ¿Cómo me perdono a mí además? ¿Cómo disfruto el juego? De pronto sintió un nudo en la garganta y sin embargo disfrutó. Ella le llamó aceptación a ese llanto sin consuelo y desde ahí transformó la rigidez del miedo cruel y paralizador en impulso motor

Gente no-timida

20-4-2010

Descubrime