Casi que me voy hasta el fin del mundo a buscarte; casi que me cuelgo y no puedo volver; casi que me pierdo tus ojitos de antes siempre expectantes. Me gusta cantar hoy por nuestro encuentro, prefiero entregarle al mundo lo cierto. Casi que me muero sin conocerte, casi que me quedo sin bailar. Suerte que te vi cantando, correteando por ahí. Que suerte igual te vi, bailando