Nadie supo nunca a que vino. A alguien que no resistió la tentación de preguntárselo un poco antes de la boda, le contesto: "andaba de pueblo en pueblo buscando con quien casarme". Podía haber sido verdad, pero lo mismo hubiera contestado cualquier otra cosa, pues tenia una manera de hablar que mas bien le servia para ocultar que para decir.