9.3.10

Le pedí el divorcio a mi prudencia, descarté caprichos de varón, suspendí los usos de mis abusos, sin reservas. Archivé trasnoches de poligamia.com, convencí a mis besos de esperarte, le conté a mis dedos de tu piel y mezclé el perfume de tu pijama con pastillas la vigésimo novena vez que me suicidé. Y yo mirando fijo la porra de este amor discuto con la noche el precio de olvidarte. Vos dejás la cara y te vas; pero vos dejás la cara y te vas.

Gente no-timida

20-4-2010

Descubrime